¿Traduttore traditore? El caso de L'Aventurier Buscon, Histoire Facecieuse (1633)

Autor/a
Director/a
Martínez Melis, Nicole
Fecha de defensa
2004-09-04
ISBN
9788469060322
Depósito Legal
B-25381-2007
Departamento/Instituto
Universitat Autònoma de Barcelona.
Departament de Traducció i d'Interpretació
Resumen
La novela picaresca, característica de la novela barroca castellana, es especialmente rica en enrevesados juegos de palabras que dificultan su traducción a otras lenguas. La tesis de Anna Laura Federico, de la Facultad de Traducción e Interpretación, estudia la traducción, de 1633 al francés, de El Buscón de Quevedo, publicado originalmente en 1626. La importancia de esta traducción radica en el hecho de que se trata de un trabajo pionero que servirá como modelo para posteriores ediciones en otras lenguas.<br/>La hipótesis general de la que parte la presente investigación es que el humor de la "Historia de la vida del Buscón" de Quevedo es intraducible puesto que a nivel verbal se manifiesta esencialmente a través de complicadísimos chistes verbales, juegos de palabras.<br/>Se ha elegido la adaptación al francés llevada a cado por Pierre de La Geneste en 1633, no sólo por su capital importancia, ya que se trata de la traducción pionera de la novela de Quevedo, sino también porque de ella dependen todas las traducciones a los demás idiomas europeos.<br/>Se ha adoptado una metodología fundamentalmente descriptiva, puesto que lo que se ha querido alcanzar en esta investigación es mostrar la traducción del Buscón por La Geneste tal como se muestra por sí misma, partiendo de la "materialidad" de lo que se ha "descrito". Este estudio se centra en la observación de la traducción de los juegos de palabras ya que se considera que éstos son el rasgo lingüístico más característico de la novela de Quevedo.<br/>Existen pocos estudios sobre las traslaciones a otras lenguas de la literatura picaresca y esa parvedad convierte a esta tesis en un aporte fundamental para comprender el inmenso influjo que tuvo la literatura barroca castellana en la Europa Moderna , diluido en gran medida en los siglos siguientes.<br/>Este trabajo, mediante la aplicación de una metodología de análisis de traducciones con implacable rigor, aspira a contribuir al conocimiento profundo de ciertas tradiciones traductoras que todavía se practican, aunque, aparentemente pertenezcan al pasado. Su interés radica por lo tanto, en el aporte de nuevos elementos que intentan enriquecer el conocimiento de la polémica novela de Quevedo y en el hecho de constituir una sólida plataforma para futuros estudios sobre las traducciones posteriores de la misma.
The general hypothesis of this doctoral thesis is that humour of the Historia de la vida del Buscón is not translatable because of its plays on words. <br/>The translation of 1633 by Pierre de La Geneste has been chosen not only because it is the first translation of Quevedo's novel but also for being the pioneer translation of the novel in the world. <br/>It is the text from which all European translations start. In the thesis a descriptive method is used to show the La Geneste translation in its materiality. That means, not to judge the quality of the Historia de la vida del Buscón translation but only to show the omission of many plays on words and many parts of the original text to try to explain this peculiar linguistic phenomenon.
La onomástica del Buscón de Quevedo
y su traducibilidad
Por Annalaura Federico
A través del análisis del múltiple empleo llega Freud a la técnica del «doble sentido de nombres propios» y de su «significado literal».

En La Vida del Buscón, los nombres propios destacan por su función cómica. Como veremos a continuación, la mayoría de ellos es auténticamente emblemática al indicar alguna característica del personaje que lo lleva. Obsérvese por ejemplo, el nombre de dos de los compañeros de cárcel de Pablos (Libro III; cap. IV) que se llaman respectivamente, el Jayán «alto, fuerte y robusto» y el Trepado «trepador, escalador». O el nombre del presumido condiscípulo de Pablos:
[…] que se llamaba Mata […] y agora se decía, por parecerle nombre de poco ruido, Matorral.
Libro III; cap. X
La misma función emblemática cumple el nombre del tío verdugo de Pablos, Alonso Ramplón «vulgar, falto de buen gusto, de distinción» (Libro I; cap. VII), o el de una alcahueta y prostituta llamada «tal de la Guía» (Libro III; cap. VIII), que da lugar al chiste que sigue inmediatamente después:
[…] y no es de espantar que, con tales guías, vamos todos desencaminados.
Véase, en último, el nombre de los padres de Pablos, llamados respectivamente, Aldonza de San Pedro y Clemente Pablo.
Estuvo casado con Aldonza de San Pedro, hija de Diego de San Juan y nieta de Andrés de San Cristóbal. Sospechábase en el pueblo que no fuese cristiana vieja, aunque ella, por los nombres y sobrenombres de sus pasados, quiso esforzar que era descendiente de la letanía.
El Buscón Libro I; cap. I
Esta última característica de los nombres propios, es decir, el hecho de ser tan largos y de incluir tantos nombres de santos («letanía») y títulos nobiliarios, es ridiculizado por Quevedo en toda su obra satírica y muy especialmente en La Vida del Buscón, razón por la cual, cabe preguntarse por qué algunos traductores no siempre respetan este importantísimo y altamente traducible rasgo de la escritura quevedesca.
Significación metafórica y literal (I):
Las palabras del Buscón de Quevedo y
sus primeras traducciones al francés y al italiano

Por Annalaura Federico
Entre los chistes verbales del Buscón de Quevedo pertenecientes a la clase del doble sentido, los que aparentemente presentan más dificultades a la hora de ser traducidos son aquellos que emplean la significación metafórica y literal tanto de «las palabras» como de «los refranes» y de «las frases hechas». Observemos en primer término un ejemplo que pone de manifiesto los inconvenientes encontrados por La Geneste y Pietro Franco para traducir la significación metafórica y literal de «las palabras».
En el Buscón leemos:
Unas veces nos destierran, otras nos azotan y otras nos cuelgan, aunque nunca haya llegado el día de nuestro santo.
La Vida del Buscón, Libro I; cap. I, pág. 101
Este ingenioso y cínico juego de palabras se basa en el empleo de la significación metafórica y literal del verbo «colgar» que en castellano, paradójicamente, puede significar tanto «ahorcar» como «hacerle regalos a alguien» para el día de su santo o de su cumpleaños. Esto último, debido a la antigua costumbre de colgar un regalo del cuello del obsequiado.
En francés el verbo pendre se conoce únicamente en la acepción de «colgar» y es por esta razón que el chiste, una vez traducido literalmente, pierde su talante cómico. En L’Aventurier Buscon leemos:
[...] pourquoi est-ce qu’ils nous bannissent, qu’ils nous fouettent et nous pendent?
L’Aventurier Buscon, Histoire Facecieuse, pág. 6
Lo mismo ocurre en italiano ya que también en este idioma el verbo «colgar» se conoce únicamente en la acepción de ‘pender’. Así, en la Historia de la Vida del Buscone (sic) (1634) leemos:
[...] perché pensi tú, che gli sbirri, & i giudici ci abborriscono tanto, che alcuna volta ci bandiscono, un’altra ci battono, & un’altra c’impiccano, sebbene per ancora non è venuto il giorno nostro? (sic).
Historia de la Vida del Buscone, pág. 3
Es decir, el traductor italiano aboga por una traducción estrictamente literal e intenta, sin éxito, compensar el humor del juego de palabras con la proposición final «sebbene per ancora non è venuto il giorno nostro?» (‘A pesar de que nuestro día no haya llegado aún’).
Resulta claro que en ambos idiomas, debido a la restricción del significado de la palabra «colgar» respecto del castellano, una vez traducido literalmente y por ende despojado de su técnica constructiva, el juego de palabras pierde el efecto hilarante y se transforma en una declaración absurdamente trágica.
Significación metafórica y literal (II):
Las palabras del Buscón de Quevedo y sus primeras traducciones al francés y al italiano

Por Annalaura Federico
Veamos ahora un ejemplo de las dificultades presentadas cuando se traduce la significación metafórica y literal de los refranes.
En El Buscón leemos:
Reíase el catalán mucho y decíale a la niña que se casase conmigo, para volver el refrán al revés, y que no fuese tras cornudo apaleado, sino tras apaleado cornudo.
La Vida del Buscón, Libro III; cap. VI, pág. 256
Alusión al famoso refrán Cornudo, apaleado y mandábanle bailar y aún dicen que baila mal. La comicidad del chiste verbal consiste en trastocar el orden canónico de dicho refrán para someterlo al juego de palabras y así, adaptarlo a las penosas circunstancias en que se encuentra Pablos quien, en el intento de alcanzar sin ser visto la habitación de su pretendida, se cae del tejado y va a dar justo en el techo de un escribano. Después de ser rescatado de la cárcel por sus compañeros y recibir una brutal paliza por parte del escribano, es burlado por uno de sus compañeros, el catalán en particular, quien: decíale a la niña que se casase conmigo, para volver el refrán al revés y que no fuese tras cornudo apaleado, sino tras apaleado cornudo.
La Geneste omite todo este cómico pasaje. Probablemente, el traductor francés optó por suprimirlo pensando que, como en la lengua francesa no se registraba el uso del tal refrán, una traducción literal del mismo no hubiese hecho gracia o tal vez hubiese creado confusión en el público lector. Curiosamente, no hizo lo mismo Pietro Franco quién vertió literalmente todo el pasaje incluida la alusión al refrán Cornudo, apaleado y mandábanle bailar y aún dicen que baila mal, tal como podemos comprobar en la traducción que exponemos a continuación:
(…) se ne rideva molto il Catalano, e diceva alla Giovane, che ella si maritasse con meco, per rivoltare il proverbio al rovescio, che io non fossi doppo cornuto, bastonato, ma doppo bastonato, cornuto. (sic).
Historia della Vita di Buscone, Libro III; cap. VI, pág. 105
Este ejemplo, a mi modo de ver, muestra que la traducción literal no siempre es índice de fracaso y menos cuando se trata de escolásticos del idioma como Francisco de Quevedo y de su traducción a lenguas (y culturas) tan cercanas como lo son la francesa y la italiana respecto de la castellana.
Significación metafórica y literal (y III):
Las frases hechas del Buscón de Quevedo
y sus primeras traducciones
al francés y al italiano

Por Annalaura Federico
Increíble capacidad la de Quevedo, de someter ‘las frases hechas’ al juego de palabras. En el ejemplo que exponemos a continuación, podemos apreciar cómo sortean tales dificultades La Geneste y Pietro Franco en sus traducciones.
En el siguiente pasaje del Buscón:
Madrugó al amanecer y vistióse a hora que en toda su casa no había otros levantados sino él y los testimonios.
La Vida del Buscón, Libro III; cap. VI, pág. 255
el juego de palabras está basado en la polisemia del verbo «levantar». En este caso se alude primero al significado de «levantar» en el sentido de «ponerse de pie, salir de la cama» y luego a la expresión «levantar testimonios», «acusar a alguien delante de la justicia».
En L’Aventurier Buscon leemos:
Le jour venu, mon Greffier me fait tirer de la cave, et amener devant lui.
L’Aventurier Buscon, Histoire Facecieuse, pp. 315-316
La Geneste suprime el juego de palabras con la polisemia del verbo «levantar» y la comicidad se desvanece.
Veamos otro ejemplo. En el Buscón leemos:
¡Vive Dios! —dijo el corchete—, que se lo pagué yo sobrado a Juanazo en Murcia, porque iba el borrico con un paseo de pato y el bellaco me los asentó de manera que no se levantaron sino ronchas.
La Vida del Buscón, Libro II; cap. IV, pág. 199
Quevedo juega una vez más con la expresión «levantar testimonios» («acusar a alguien delante de la justicia») y además con la expresión «levantar ronchas» («hacerse algún bulto o cardenal»). Además del juego entre «los asentó» y «no se levantaron», nótese el significado añadido de «levantar ronchas», para aludir a los «perjuicios económicos obtenidos mediante engaño» y el fraseológico que significa «mortificar y causar pesadumbre». En L’Aventurier Buscon leemos:
Pour mon regard, dit l’autre, je ne plaignis pas l’argent à Lobrène, quand il me fit faire la même chose à Murcia: et si le veillaque me fit bien sentir, que quelqu’un qui avait plus de crédit que moi, m’avait recommandé à lui.
L’Aventurier Buscon, Histoire Facecieuse, pág. 199
Es decir, La Geneste mantiene el sentido del pasaje, pero omite el juego de palabras y lo parafrasea restándole brevedad y agudeza.
Pietro Franco esta vez opta por omitir los dos pasajes donde se encuentran los juegos de palabras arriba mencionados ya que la fórmula jurídica «levantar testimonios» en italiano no se construye con el verbo «levantar» sino con el verbo «presentar» («presentare una denuncia»), lo que no habría dado paso al chiste.
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